Quiero ahorrar
El pequeño hábito que crea grandes resultados
Ahorrar implica ser conscientes
de nuestra relación con el dinero,
de nuestros hábitos de consumo
y de la disciplina de administrar un presupuesto.
Con la ayuda de un asesor en seguridad financiera
puedes comenzar a ahorrar de manera estratégica
para que cada depósito se convierta
en un paso decisivo para alcanzar tus objetivos.
Porqué ahorrar es importante |
Da propósito a tu dinero
Desde el enganche de una casa hasta un fondo para emergencias o un viaje familiar, ahorrar te permite vivir con libertad y seguridad.
El secreto está en hacerlo de forma constante, con objetivos claros y herramientas adecuadas.
¿Cómo empezar a ahorrar?
Define tu objetivo financiero
Calcula cuánto puedes destinar al ahorro mensual
Automatiza los depósitos
Usa cuentas registradas que te ofrezcan beneficios fiscales
Revisa tu progreso con un asesor financiero
Tres opciones para hacer crecer tu ahorro
Elige la cuenta que corresponda a tus objetivos financieros a corto, mediano y largo plazo.
CELI | Cuenta de ahorro libre de impuestos
Ideal para hacer crecer tu dinero sin pagar impuestos sobre tus rendimientos. Perfecta para los proyectos o necesidades a corto o mediano plazo.
CELIAPP | Cuenta libre de impuestos primera propiedad
Cuenta de ahorro con duración máxima de 15 años y límite de
$40,000 acumulables libres de impuestos para la compra de una primera propiedad en Canadá.
REER | Régimen de ahorro para el retiro
La cuenta clave para constituir tu fondo de ahorro para la jubilación con ventajas fiscales sobre la acumulación de capital durante tus años más productivos.
Beneficios de ahorrar estratÉgicamente
Cultivar una disciplina financiera sostenible
Proteges tus finanzas frente a imprevistos o cambios económicos
Obtienes rendimientos mientras aprovechas ventajas fiscales
Te acercas a tus metas concretas, como la compra de vivienda, estudios o viajes
Combinas ahorro e inversión con cuentas como CELI, CELIAPP o RÉER
Puedes automatizar tu ahorro
Preguntas frecuentes
CUENTAS DE AHORRO REGISTRADAS
¿Cuál es la mejor cuenta para empezar a ahorrar?
La cuenta CELI es siempre un buen punto de partida para comenzar a ejercitar el músculo del ahorro y desarrollar el hábito.
¿Cuánto debo ahorrar al mes?
La mayoría de los expertos recomiendan ahorrar al menos 10% de tu ingreso mensual para constituir un fondo de emergencia que te permita vivir durante 6 meses en caso de que un imprevisto te impida trabajar. Si este objetivo te parece demasiado exigente por ahora, puedes comenzar con el monto con el te sientas cómoda(a), por ejemplo $25 al mes.
¿Qué pasa si ya tengo una cuenta de ahorro bancaria?
¡Bravo! Sigue adelante y no pierdas el hábito.
Quizás sea el momento de revisar detalladamente tu cuenta para ver si es realmente ventajosa o si te convendría mejor explorar otras opciones. Tu asesor financiero puede guiarte en elegir la opción más conveniente.
¿Puedo retirar mi dinero cuando lo necesite?
Sí. La cuenta CELI invertida en una Cuenta de Ahorro de Interés Elevado (HISA, en inglés, o CÉIÉ en francés) te permite efectuar retiros en cualquier momento sin penalización. El CELIAPP y el RÉER tienen reglas estrictas de retiro. Platica con un asesor para mayores detalles.
¿Qué diferencia hay entre ahorrar e invertir?
Ahorrar es guardar o reservar una cantidad de dinero para tener un fondo de liquidez.
Invertir implica colocar tu dinero en un sector de la economía con el objetivo de obtener rendimientos.
En ambos casos, tu asesor financiero puede ayudarte a explorar las opciones y elegir la que más te conviene.
Da el primer paso hacia la estabilidad financiera duradera
Ahorrar es una decisión responsable
empieza hoy mismo a desarrollar el buen hábito del ahorro
Ideas para hacer crecer tu dinero
Consejos prácticos para fortalecer tu hábito de ahorro
- Seguridad financiera
- Los 3 errores más comunes que te alejan de la estabilidad financiera (y cómo evitarlos)
- Ahorro e inversiones
- CELI, REER o CELIAPP: elige la mejor cuenta para hacer crecer tu dinero en Canadá
- Seguridad financiera
- Seguro de vida, incapacidad o enfermedades graves: ¿cuál necesitas realmente?
